intersticios

En el pasillo del Museo Thyssen-Bornemizsa que conecta la sala 31 con el mirador, se proyecta una pregunta a la que los públicos, a través de su smartphone, pueden dar respuesta en forma de fotografía, vídeo o texto.

Todo lo que ocurre en ese pasillo(cada respuesta compartida por los participantes) se puede visualizar simultáneamente a través de esta web, convirtiendo la experiencia en algo ubicuo.

Un intersticio es el espacio que existe entre dos cuerpos, o entre dos partes de un mismo cuerpo. La obra toma entonces el nombre de Intersticios porque se construye a partir de las respuestas y las distancias que existen entre el museo y el espectador.

Se trata de una obra polifónica que se activa y toma sentido con la participación del público. A través de una pregunta que alude a lo personal, se invita al público a enfrentarse a la colección y al museo legitimando su mirada propia. Habitando el museo de una forma activa y pensante, los públicos no solo reciben, sino que crean y construyen.

Por medio del desarrollo de una obra digital y participativa se reivindican las lógicas hipertextuales, las narrativas secundarias y los discursos propios. Intersticios no pretende ser concluyente sino lo contrario: una comisura digital escondida del museo desde la cual se anima a construir e imaginar.

El proyecto ha sido desarrollado por Clara Harguindey en el contexto de la exposición comisariada por el Área de Educación del Museo Thyssen-Bornemizsa “Lección de Arte” gracias a las ayudas a la creación “Habitar para transformar” convocadas por la Fundación Colección Thyssen-Bornemisza y la Casa Velázquez y patrocinadas por CNP Partners y la Fundación Banco Santander.

clara@intersticios.art